Para qué sirve
Un diagnóstico de IA revisa cómo trabaja una empresa y responde a tres preguntas: dónde la inteligencia artificial ahorraría tiempo, dónde generaría ingresos y dónde no merece la pena. Su resultado no es una tecnología, sino una decisión informada sobre por dónde empezar.
Qué debería incluir
- Entrevistas con dirección y con quienes hacen el trabajo, no solo con el departamento de tecnología.
- Revisión de procesos, datos y herramientas actuales.
- Un mapa de oportunidades ordenado por impacto, esfuerzo y riesgo.
- Presupuesto y plazos estimados para cada iniciativa.
- El análisis de cada uso según el Reglamento Europeo de IA.
- Una recomendación concreta sobre el primer paso y cómo medirlo.
Cómo reconocer uno útil
Un buen diagnóstico es capaz de decirte que algo no compensa. Si todas las conclusiones llevan a contratar la misma plataforma, probablemente es una venta disfrazada. Desconfía también de los que no hablan con tu equipo o no te dejan la documentación para decidir con o sin el consultor.
Cuánto dura
En una empresa mediana, dos semanas suelen bastar: una para escuchar y revisar, otra para priorizar y presentar la hoja de ruta. Lo importante no es la duración, sino salir con decisiones que se puedan ejecutar al día siguiente.